Soy lectora de Registros Akashicos y una de las preguntas más comunes que hacen mis consultantes es ¿Cuál es mi misión de vida?.

Hay respuestas específicas claro, pero también hay un común denominador y justamente es el que quiero compartirles.

Para empezar les contaré que alguna vez yo también realice esa pregunta y estuve del otro lado, esperando una respuesta mágica que le diera un sentido a mi vida. En ese entonces recibí dos palabras: Amor Incondicional; por mi nivel de conciencia en ese momento lo primero que vino a mi mente fue un: “Pero ¿Cómo?”, pues estaba buscando una respuesta más tipo receta. Así que ahora, cuando veo a mis consultantes al recibir su respuesta, puedo leer en su rostro que esperaban algo similar.

Sin embargo en la vida y el Universo no hay recetas, solo hay mapas que nos van diciendo por donde, pero es una tarea personal el ir recordando, descubriendo y construyendo nuestro propio camino.

¿Se imaginan o saben de padres que obligan a sus hijos a estudiar y dedicarse a tal o cual cosa?. Pues, lo mismo sería si recibiésemos una respuesta  tan fehaciente como un “Tu misión es ser… bombero, maestro de yoga, misionero, cantante, doctor, rescatista de animales, etc.” ¿Qué pasaría? dónde quedaría lo que queremos, lo que nos gusta, lo que disfrutamos y nos llena.

El Amor Incondicional de Dios es tan infinito que existe el Libre Albedrío, a través del cual nos permitimos experimentar y elegir (incluso desde antes de venir a la Tierra) cuáles son las materias que vamos a querer cursar y cómo nos vamos a experimentar.

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Con lo anterior me refiero a que somos seres multidimensionales, así que coexistimos en este mismo instante en otras dimensiones, tiempos y versiones de nosotros mismos, sólo tenemos que decidir QUÉ de todas las posibilidades infinitas queremos experimentar.

El querer recordar nuestra misión, es la respuesta a la continuidad de un proceso de evolución, resultado del viaje de tu alma.  Así que, si hoy es una de tus interrogantes constantes y presientes qué tu misión, va más allá de tu profesión, te  estas repensando tú existencia, buscas alejarte del rebaño y reinventarte, vas por buen camino.

Al inicio les decía, que no hay una receta, sino un mapa que va siendo armado a través del conocerse, meditar, observarse, organizar y revisar prioridades, creencias, estilos de vida y costumbres;  hasta llegar a tal punto vía sensibilidad, que te reapropies de esa posibilidad de elegir;  pero sobre todo intuyas qué es lo que tienes que hacer.

En ese momento reconocerás que siempre contaste con las habilidades natas para desarrollar tu misión, ya que es algo que siempre te ha gustado mucho hacer, que disfrutas y se te facilita, pues estás en un escenario donde puedes ser tú mismo.

Así que date tiempo de hacer lo que te gusta, deja que el amor y la autenticidad dirijan tu vida, en ese proceso iras reconociéndote y comprendiendo tu misión.

Con Amor y en servicio,

Nayeli Acevedo