Me era muy importante compartir con ustedes este artículo sobre consciencia animal; resulta que en días pasados una amiga me pidió lo acompañara a comprar alimento para sus peces y fuimos al mercado de peces en CDMX.

Conforme íbamos caminando hacía adentro iba sintiendo bastante densa la energía y cuando nos detuvimos en un local, se puso a comprar y yo me quedé parada junto a unas peceras y comencé a sentir como me temblaba la mandíbula (es mi sensor de energía) y entonces comencé a sentir mucha tristeza, así que volteé a ver a mi alrededor y sentí a los peces, sentía su desesperación al estar encerrados, atrapados y fue cuando me di cuenta que se habían abierto mis registros akáshicos (llega un punto donde si tienes que recibir información se abren solos).

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DESPERTAR

 

Pregunté cuál era la información que tenía que recibir al respecto y me compartieron que tener peces en una pecera era una forma de esclavitud, que la labor de los peces estaba en los ríos, en los lagos y en los mares, pues ellos se dedican a elevar la vibración de los espacios naturales, no porque ese lugar lo requiera, sino porque el lugar en sí funciona como vórtice que equilibra la energía de todo el planeta; estos lugares reciben energía densa y la transforman en luz, los peces con su nado y con sus colores convierten esos espacios en lugares de amor incondicional, por eso nos gusta ir tanto a la playa, por eso sentimos tanta paz al escuchar el correr de un río o ver la quietud de un lago. La labor de los peces y especies acuáticas está ahí, no adornando nuestras casas.

Es inhumano lo que se hace en lugares donde se comercian especies, vi peces de gran tamaño en bolsas pequeñas donde los peces no tenía espacio siquiera para moverse y ya desesperados se golpeaban contra las bolsas de un lado a otro, vi también a unas zarigüellas completamente dopadas, inamovibles, me decían que es tán denso lo que viven ahí que no tienen energía siquiera para levantarse.

 

 

¿Y NOSOTROS?

 

Alguna vez leí de mi maestro de Registros Akáshicos, que llevábamos mucho tiempo rindiendo culto a la oscuridad y a decir verdad cuando lo leí se me hizo exagerado, pero luego de estar en éste lugar y sentir la crueldad con la que tratamos a nuestros hermanos, me di cuenta que esa frase era verdad, quizá cuando escuchamos “oscuridad” pensamos en entes del más allá, pero no, la oscuridad es más cotidiana, la oscuridad es ser egoístas y tener a un animal atrapado y fuera de su hábitat con tal de satisfacer nuestras necesidades, es verle morir para alimentarnos, es ser indiferente ante su existencia; al final ellos estén donde estén lo hacen con mucho amor, son espíritus muy avanzados y de puro amor incondicional, pero ¿Y nosotros?, ¿Cuándo vamos a despertar?, ¿Cuánto nos falta?, si vemos estas acciones como algo “normal” entonces otro tipo de cuestiones pasarán desapercibidas a nuestros ojos.

Saliendo de ahí le compartí a mi amiga esta información, y me dijo que la acuariofilia era uno de los hobbies más comunes en el mundo y le dije “Puede ser pero no está bien, yo sólo te voy a compartir la información, tú sabrás qué hacer con ello, la caza también es un hobbie común y no quiere decir que esté bien, también mucho tiempo pensamos que estaba bien que otras personas fueran nuestros esclavos”.

También me dijo que si soltaran a esos peces en un ambiente natural no sabrían sobrevivir porque crecieron en criaderos, y le dije “Peor tantito, es una fábrica de cautivos y quizá tienes razón y no sobrevivirían, pero si no compráramos se les acabaría el negocio y ya no lo harían”.

 

HACERNOS RESPONSABLES

 

Por último me contó que los tenía porque ver una pecera la relajaba, y le comenté que la chamba de los peces estaba en los espacios naturales, no en nuestra casa haciéndonos una labor a nosotros mismos nos correspondía, hacernos responsables de nuestra propia energía y transmutarla.

Me preguntó si entonces también tener perros o gatos era una forma de esclavitud, le compartí que la labor de ellos era más cercana a nosotros, pero que sí, que en algún momento tampoco tendrían que apoyarnos con su energía.

 

 

AMOR INCONDICIONAL

 

Los animales son hermosos seres, nos apoyan a nuestra evolución y cómo ya lo dije lo hacen con infinito amor incondicional, están dispuestos incluso a dar su vida por nosotros, los gatos incluso absorben enfermedades de sus dueños. Alguna vez incluso pude ver como las aves elevan la vibración con su vuelo, los gusanos limpian energía a  su paso, los grillos armonizan con su sonido, los perros neutralizan energías con su ladrido, las mariposas la transmutan, etcétera.

Cada ser tiene una labor única en el Universo, ya va siendo hora de unirnos en consciencia, ya va siendo hora de despertar…

 

 

Con todo mi amor y gratitud para cada ser que con su labor llena de amor, luz y color este planeta.

 

Nayeli Acevedo

Fundadora de Corazón Holístico